Osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad ósea que se caracteriza por la pérdida de masa o densidad ósea. Se trata de un proceso ligado al envejecimiento, que se inicia a partir de la tercera o cuarta década de la vida, aunque se acelera notablemente con la llegada de la menopausia en las mujeres (en torno a los 50 años) o de la andropausia en los hombres (alrededor de los 70).

La osteoporosis, de hecho, se debe a que el organismo no es capaz de producir tejido óseo en cantidad suficiente para reemplazar el viejo o cuando éste es reabsorbido por el propio organismo. En cualquier caso, el hueso pierde densidad y se desmineraliza.

Es por esta razón que se recomienda a estas edades la realización de una densitometría ósea de forma periódica con el fin de valorar la desmineralización de los huesos y en caso necesario instaurar un tratamiento farmacológico. Hay que tener en cuenta que la osteoporosis es la principal causa del aumento de fracturas en las personas de edad avanzada.

 

Causas de la osteoporosis

La principal causa de la osteoporosis es el cambio del balance hormonal que se produce con la menopausia en las mujeres (pérdida de estrógenos) y la andropausia (disminución de testosterona) en los hombres. Sin embargo, hay otros factores que pueden contribuir a la pérdida de masa ósea:

·         Permanecer en cama durante largos periodos de tiempo.

·         Algunas enfermedades, como la anorexia.

·         La toma de determinados medicamentos, como la heparina.

·         Tener antecedentes familiares de osteoporosis.

·         Amenorrea.

·         Tabaquismo.

·         Alcoholismo.

·         Bajo peso corporal.

Síntomas de la osteoporosis

La osteoporosis inicialmente no produce síntomas. De ahí la importancia de realizar una densitometría ósea periódicamente a partir de los 50 años en las mujeres y los 70 en los hombres. De no ser así, lo más probable es que el diagnóstico de esta enfermedad se realice a consecuencia de haber sufrido una fractura.

Prevención y tratamiento de la osteoporosis

El calcio es un mineral esencial para la formación de tejido óseo nuevo, aunque necesita de la presencia de Vitamina D para fijarse. En consecuencia, una de las mejores maneras de evitar la osteoporosis o dilatar su aparición en el tiempo es asegurar la presencia de calcio y vitamina D en la dieta y la práctica habitual de ejercicio (un paseo diario de 30 minutos es suficiente). Asimismo es recomendable dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol.

Pero cuando ya hay un diagnóstico de osteoporosis, además de seguir estas pautas preventivas, será necesario seguir un tratamiento con bifosfonatos, un medicamento que reduce el ritmo de masa ósea. Este fármaco se prescribe fundamentalmente en mujeres menopáusicas.

También es recomendable tomar suplementos de calcio y Vitamina D para favorecer la formación de tejido óseo y seguir una dieta rica en calcio. Otro medicamento que se utiliza para la prevención y el tratamiento de la osteoporosis es el raloxifeno, aunque tiene un efecto adverso importante y es que aumenta el riesgo de trombosis en piernas, pulmones y ojos.